LA PAZ, 2 may (El Libre Observador) — La interna del Movimiento Al Socialismo (MAS) boliviano se recrudece con la polémica decisión de la Sala Constitucional I de La Paz, que instruyó al Tribunal Supremo Electoral (TSE) supervisar el congreso convocado por el ala «arcista» de este partido en la ciudad de El Alto.
El ala «evista», liderada por el ex presidente Evo Morales (2006-2019), calificó el fallo de «ilegal», «delictivo» y una «acción espuria» por parte del vocal Israel Campero, a quien acusan de ser un «operador» del «arcismo».
El abogado «evista» y exviceministro de Justicia, Diego Jiménez, alertó que si el TSE acata la instructiva de Campero, se estaría «sometiendo» a una Sala Constitucional y dejando de lado su independencia de poderes.

«Esta medida cautelar es ilegal y por lo tanto no puede ser cumplida», enfatizó Jiménez, quien ha recordado que el TSE ya ha rechazado en el pasado cumplir decisiones judiciales que no se ajusten a la normativa electoral.
Por su parte, Wilfredo Chávez, otro dirigente «evista» y exprocurador del Estado, ha cuestionado la celeridad con la que la Sala Constitucional ha emitido su decisión, considerando que la solicitud se presentó apenas el 30 de abril.
Chávez ha instado al TSE a mantener su firmeza y desechar el fallo de Campero, a quien además acusa de tener un conflicto de intereses por haber sido designado por el gobierno en el tribunal administrativo de la OEA en 2021.
La tensión entre las dos alas del MAS se agudiza con este nuevo episodio, y se espera que el TSE se pronuncie en las próximas horas sobre la decisión de la Sala Constitucional. La resolución del Tribunal Electoral podría ahondar aún más la división interna del partido o, por el contrario, abrir una vía para la reconciliación.


