LA PAZ, 24 may (El Libre Observador) – En un momento crucial para el Movimiento Al Socialismo (MAS), el expresidente Evo Morales hizo un llamado urgente a la unidad de su partido. La convocatoria surge tras la reciente decisión del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de rechazar el congreso celebrado en El Alto por el grupo afín al presidente Luis Arce, conocido como “arcismo”.
Este evento promovido por movimientos sociales seguidores del presidente Luis Arce, eligió una nueva directiva, pero fue desestimado por el TSE por incumplimientos legales y procedimentales.
En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, Morales subrayó la necesidad de un congreso que cuente con plena legalidad y legitimidad, pero no mencionó al presidente Arce ni al vicepresidente David Choquehuanca, ni a sus organizaciones sociales.

«Después que el Tribunal Supremo Electoral rechazó la reunión oficialista en El Alto por incumplir requisitos y procedimientos legales, es más necesario realizar con urgencia un congreso de unidad con la debida legalidad y legitimidad. Nuevamente todas y todos debemos garantizar la recuperación de nuestro proceso de cambio e impedir la proscripción y división de nuestro instrumento”, afirmó el exmandatario.
El escenario político dentro del MAS se ha vuelto cada vez más complejo, marcado por una profunda división entre los seguidores de Evo Morales y los del actual presidente, Luis Arce. Ambos líderes han impulsado sus propias agendas y han celebrado congresos rivales, solo para enfrentarse a la intervención del TSE, que ha cuestionado la validez de estos encuentros.
En este contexto, Arce también ha instado a Morales a reflexionar y a convocar un congreso de unidad, en sintonía con las organizaciones del Pacto de Unidad que respaldan su gobierno.
La situación actual del MAS es tensa y frágil. El partido, que ha dominado la política boliviana durante más de una década, se encuentra en una encrucijada. Las disputas internas han debilitado su cohesión, amenazando con desmembrar el proyecto político que, según Morales, necesita ser revitalizado para evitar su proscripción.

«Esperamos que el Órgano Electoral camine a la recuperación de su independencia, también esperamos que su futuro accionar mantenga sus decisiones libres de toda injerencia política y judicial, sin intervención del Gobierno y los exmagistrados autoprorrogados», añadió Morales, en un claro mensaje dirigido tanto a sus adversarios internos como a las autoridades electorales.
Los próximos pasos de los líderes del partido definirán no solo su futuro inmediato, sino también el rumbo político de Bolivia, mientras los opositores se movilizan en busca de un candidato que una a la derecha para los comicios del 2025 capaz de derrotar al MAS.
Analistas políticos consideran que la convocatoria a la unidad y la recuperación del proceso de cambio se erigen como los desafíos más apremiantes para Morales y su movimiento, en un momento donde la división interna amenaza con erosionar los cimientos de su proyecto político.

