LA PAZ, 27 oct (El Libre Observador) — El Tribunal Supremo Electoral (TSE) proclamó este lunes la victoria de Rodrigo Paz Pereira, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), tras rechazar el recurso de impugnación presentado por la alianza Libre, que cuestionaba los resultados departamentales en Oruro. Con ello, el país cierra el proceso electoral de 2025 y da paso a una nueva etapa política marcada por la transición y la expectativa de cambio generacional.
El secretario de Cámara del TSE, Fernando Arteaga, explicó que el recurso presentado por Libre fue “extemporáneo”, ya que ingresó un día después del cierre oficial del cómputo.
El presidente del Tribunal, Óscar Hassenteufel, confirmó la resolución en sesión pública y recordó que “el principio de preclusión es fundamental en el derecho electoral”. Con esa decisión, el TSE dio vía libre a la proclamación definitiva del binomio Rodrigo Paz–Edman Lara, vencedor de la inédita segunda vuelta presidencial celebrada el 19 de octubre.

Según los resultados finales, el PDC obtuvo el 54,96 % de los votos válidos, frente al 45,04 % de la alianza Libre, encabezada por el expresidente Jorge “Tuto” Quiroga. En total, se registraron 6,7 millones de sufragios, con una participación superior al 94 % y cifras consistentes tanto en el territorio nacional como en el voto del exterior.
La jornada electoral fue calificada como “ordenada y transparente” por las misiones internacionales de observación. El propio presidente saliente, Luis Arce, reconoció la victoria de Paz y anunció una transición “institucional y pacífica”. Varios gobiernos extranjeros y organismos multilaterales también felicitaron el resultado, destacando la estabilidad democrática del país tras una década de polarización.
Rodrigo Paz, de 48 años, hijo del expresidente Jaime Paz Zamora (1989–1993), representa una generación de políticos que busca modernizar el Estado y reconstruir los consensos sociales. Durante su campaña, prometió “un gobierno de unidad, diálogo y reconstrucción nacional”, un mensaje que resonó en un electorado cansado del enfrentamiento entre bloques.
Su compañero de fórmula, Edman Lara, un exoficial de policía convertido en figura emergente de la derecha moderada, simboliza la apertura del PDC hacia sectores tradicionalmente alejados del poder político. Ambos asumirán el mando el 8 de noviembre, en un acto de posesión que pondrá fin a un ciclo político dominado por el Movimiento al Socialismo (MAS) y abrirá otro bajo el signo del pragmatismo reformista.
El proceso electoral de 2025 pasará a la historia como la primera elección presidencial decidida en balotaje desde la promulgación de la Constitución de 2009. La segunda vuelta reflejó un país dividido, pero también una ciudadanía dispuesta a resolver sus diferencias en las urnas.
Con la proclamación oficial del TSE, Bolivia cierra un proceso electoral prolongado y tenso, y se prepara para un nuevo periodo constitucional (2025-2030) en el que la gobernabilidad dependerá de la capacidad del nuevo Ejecutivo para tender puentes entre las distintas fuerzas políticas y territoriales del país.


