LA PAZ, 9 jun (El Libre Observador) — El Movimiento Al Socialismo (MAS) del ala “evista”, seguidores del expresidente Evo Morales (2006-2019) se ve obligado a reformular su congreso nacional como un “gran encuentro nacional” tras la negativa del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de supervisarlo.
Esta decisión del TSE ha sido calificada por los dirigentes “evistas” como una maniobra orquestada por el presidente Luis Arce y el vicepresidente David Choquehuanca para proscribir al MAS.
El Pacto de Unidad, la alianza que respalda a Evo Morales, había convocado a un congreso nacional en Villa Tunari, Cochabamba, del 3 al 5 de mayo. Sin embargo, el TSE no registró dicho encuentro ni reconoció la elección de Grover García como presidente del MAS.

Ante esta situación, el MAS-evista ha decidido convertir el congreso en un “gran encuentro nacional” para discutir el futuro del partido y las estrategias para las próximas elecciones.
El dirigente de la paralela Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Ponciano Santos, afirmó que «el congreso lo vamos a convertir en un encuentro nacional del MAS. Estos vocales obedecen a Arce y Choquehuanca, nos eliminaron el congreso de Lauca Ñ. Es grave. Lo que está pasando con Arce y Choquehuanca nos está queriendo someter y nos quiere quitar la sigla».
A pesar de las dificultades, el MAS-evista está decidido a seguir adelante con su «gran encuentro nacional».
La dirigente Juanita Ancieta de la paralela Confederación de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa aseguró que las bases de su organización «ya se encuentran en camino» a la sede del encuentro en el estadio Bicentenario de Villa Tunari.

Por su parte, Evo Morales prevé que la asistencia de su militancia «va a ser impresionante» y que sus simpatizantes llegarán de varias partes del país.
Reconoció que el futuro del MAS sigue siendo incierto, en medio de la pugna entre las facciones “evista y arcista”.
La decisión del TSE de no supervisar el congreso “revista” ha profundizado las divisiones dentro del partido y ha generado un clima de tensión e incertidumbre. Queda por ver qué impacto tendrá este «gran encuentro nacional» en el futuro del MAS y en la política boliviana en general.


