LA PAZ, 24 feb (El Libre Observador) – Bolivia marca un antes y un después en su desarrollo industrial con la inauguración del Complejo Siderúrgico del Mutún, una megaobra ubicada en Puerto Suárez, en el departamento de Santa Cruz.
Con esta planta, el país ingresa oficialmente en la era de la siderurgia, reduciendo su dependencia de importaciones y avanzando en la transformación de sus recursos naturales.
El presidente Luis Arce, durante el acto de apertura, calificó el momento como “histórico”, recordando las décadas de espera para concretar el proyecto. “Después de tantos años de rezago, entregamos uno de los proyectos más anhelados por el pueblo boliviano. Hoy se industrializa este recurso natural”, enfatizó.
El Mutún es una de las mayores reservas de hierro del mundo, con aproximadamente 40.000 millones de toneladas de mineral en su subsuelo. Sin embargo, su explotación a nivel industrial ha sido una promesa incumplida durante décadas.
El camino hacia la concreción del complejo comenzó en 2016, cuando el entonces presidente Evo Morales firmó un contrato con la empresa china Sinosteel Equipment & Engineering CO. para su construcción bajo la modalidad “llave en mano”.
Las obras iniciaron en 2019, pero fueron paralizadas en 2020, durante el Gobierno interino de Jeanine Áñez. Finalmente, en 2021, el presidente Arce ordenó la reanudación del proyecto, que ahora es una realidad.
El complejo, con una inversión de 546 millones de dólares, permitirá procesar 800.000 toneladas de hierro bruto al año y producir 200.000 toneladas de acero, fundamentalmente en la forma de barras corrugadas y alambrón.
MÁS EMPLEO Y MENOS IMPORTACIONES
El arranque de la producción siderúrgica traerá beneficios económicos directos para el país. Según las proyecciones oficiales, cuando el complejo opere al 100 % de su capacidad, generará más de 260 millones de dólares anuales.
El presidente de la Empresa Siderúrgica del Mutún (ESM), Jorge Alvarado, destacó que Bolivia reducirá su dependencia de importaciones de acero en más del 50 %, lo que representará un importante ahorro de divisas.
Además, se prevé un impacto positivo en la generación de empleo. La planta ha creado 700 puestos de trabajo directos y entre 2.500 y 3.000 indirectos, fortaleciendo la economía de la región.

EL MUTÚN Y EL FUTURO INDUSTRIAL DE BOLIVIA
El Complejo Siderúrgico del Mutún cuenta con siete plantas especializadas: Concentración, Peletización, Reducción Directa del Hierro (DRI), Acería, Laminación, Central Eléctrica y Auxiliares. Su puesta en marcha es clave dentro del plan de industrialización del país, impulsado por el Gobierno de Arce.
El ministro de Minería y Metalurgia, Alejandro Santos, calificó el complejo como “la obra estrella del Bicentenario”, asegurando que será el puntapié inicial para la consolidación de la industria siderúrgica en Bolivia. “Este es solo el comienzo. En el corto plazo, también impulsaremos una planta de procesamiento de zinc en Oruro”, anunció.
En el acto inaugural, algunos asistentes llamaron al presidente “Lucho de acero”, a lo que Arce respondió: “No es Lucho de acero, el pueblo boliviano es de acero”, en alusión a la resistencia y determinación del país para alcanzar su industrialización.
Con esta obra, Bolivia busca dejar atrás su rol tradicional de exportador de materia prima y dar el gran salto hacia la producción industrial, marcando un nuevo capítulo en su historia económica y tecnológica.


