LA PAZ, 13 ago (El Libre Observador) — La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) ha enfriado las expectativas de crecimiento económico en Bolivia para este año. En su último informe, el organismo internacional ha revisado a la baja su pronóstico, situándolo ahora en un 1,7%, una cifra notablemente inferior al 3,71% proyectado por el Gobierno boliviano en su Presupuesto General del Estado (PGE).
Esta nueva estimación de la Cepal contrasta con las proyecciones iniciales del organismo y refleja un contexto económico global más complejo de lo anticipado.
Factores como la persistente inflación a nivel mundial, el endurecimiento de las políticas monetarias y las tensiones geopolíticas están pesando sobre la economía latinoamericana, incluyendo a Bolivia.

Si bien el país andino logró una notable recuperación tras la crisis sanitaria y política de 2020, el crecimiento se ha moderado en los últimos trimestres. La Cepal advierte que la pérdida de poder adquisitivo de los hogares y las altas tasas de interés están frenando la demanda interna y la inversión, lo que limita el potencial de expansión económica.
Las autoridades bolivianas, por su parte, han mantenido una postura optimista, destacando la estabilidad macroeconómica y el dinamismo del mercado laboral. Sin embargo, las cifras de la Cepal sugieren que los desafíos económicos son mayores de lo previsto y podrían requerir ajustes en las políticas públicas.
En este contexto, será crucial monitorear de cerca la evolución de la economía boliviana en los próximos meses y evaluar el impacto de las medidas adoptadas por el Gobierno para impulsar el crecimiento y mejorar las condiciones de vida de la población.


