LA PAZ, 7 nov (El Libre Observador) – La inflación en Bolivia ha superado las proyecciones iniciales del gobierno para 2024, alcanzando un acumulado del 7,26% al cierre de octubre, cifra que duplica la estimación oficial de 3,60% para todo el año.
Así lo informó este viernes el Ministerio de Planificación del Desarrollo, basándose en datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
El ministro de Planificación del Desarrollo, Sergio Cusicanqui, atribuyó la alta variación mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) en octubre, que registró un aumento del 1,64%, a los 24 días de bloqueo de carreteras organizados por seguidores del expresidente Evo Morales (2006-2019). Estos bloqueos, señaló, impulsaron el aumento de precios y llevaron la inflación acumulada a 7,26% hasta el mes de octubre.
“Lamentablemente, esta inflación mensual de octubre se explica fundamentalmente por los efectos perniciosos de los bloqueos inhumanos que se han realizado durante aproximadamente 24 días”, afirmó el ministro en conferencia de prensa.

Según Cusicanqui, el prolongado conflicto afectó sobre todo a los precios de los alimentos, ya que la circulación de productos entre el oriente y el occidente del país se vio interrumpida, lo que explica la marcada variación en octubre.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) detalló que el incremento del 1,64% en el IPC de octubre se debe principalmente al aumento en los precios de alimentos y bebidas no alcohólicas, además de otras divisiones como bienes y servicios diversos, salud, alimentos consumidos fuera del hogar, prendas de vestir y calzados.
También se reportaron alzas en bebidas alcohólicas y tabaco, muebles y servicios domésticos, transporte, recreación y cultura, vivienda y servicios básicos, y educación.
El Presupuesto General del Estado (PGE) había proyectado una inflación del 3,60% para 2024, una cifra que ahora parece optimista frente al contexto económico actual. Con un acumulado de 7,26% en apenas diez meses, la inflación ha duplicado esa meta, y el gobierno enfrenta la compleja tarea de estabilizar los precios y normalizar el mercado interno.
En contraste, Bolivia cerró 2023 con una inflación acumulada de tan solo 2,12%, lo que convierte a 2024 en un año particularmente desafiante para la estabilidad económica del país.


