LA PAZ, 21 feb (El Libre Observador) – Bajo un cielo iluminado por luces LED y el imponente Illimani como testigo, La Paz vivió este viernes un acontecimiento que marca un antes y un después en su infraestructura urbana: la inauguración del Puente de la Unión del Bicentenario, una obra que unirá Miraflores y Villa Fátima con Villa Copacabana y San Antonio, beneficiando a más de 340.000 habitantes.
El acto inaugural se convirtió en una verdadera fiesta ciudadana. Cientos de vecinos se congregaron para recibir al alcalde Iván Arias y a la comitiva municipal con aplausos, música y una caravana que recorrió la estructura de 100 metros de extensión. “Esta no es solo una obra de cemento y acero, es un puente que une barrios, acorta distancias y mejora la calidad de vida de los paceños”, destacó el burgomaestre ante la multitud.

UN PUENTE MODERNO, SEGURO Y CON IDENTIDAD PACEÑA
Construido con una inversión de 23 millones de bolivianos (3,3 millones de dólares), el puente no solo destaca por su funcionalidad sino también por su diseño innovador.
Cuenta con dos miradores con piso transparente, barandas de policarbonato de alta resistencia y un sistema de iluminación LED que realza sus detalles arquitectónicos, entre ellos, una estructura inspirada en la silueta del Illimani y los edificios de la ciudad.
“Es una obra moderna y segura, capaz de soportar más de 30 toneladas de peso, y está asentada sobre más de 40 pilotes de 60 metros de profundidad, lo que garantiza su estabilidad”, explicó el subalcalde del macrodistrito Centro, Rodney Miranda.
EL IMPACTO EN LA VIDA COTIDIANA
Más allá de su majestuosidad, el Puente de la Unión del Bicentenario representa un cambio sustancial para miles de vecinos. Antes de su construcción, los habitantes de Villa Copacabana y San Antonio debían dar largos rodeos o incluso cruzar el río a pie para llegar a Miraflores. Ahora, la conexión es directa y rápida.
“Antes, para ir al Hospital Luis Uría tenía que dar una vuelta inmensa. Ahora en pocos minutos estaré en la avenida Busch”, relató Jhonny Loza, vecino de Villa Fátima.
Por su parte, Consuelo Torres Arana, residente de Villa Copacabana, celebró el ahorro de tiempo: “Podremos llegar a Miraflores, al estadio y al mercado Camacho en 10 minutos, incluso caminando”.

UN PUENTE QUE UNE VIDAS Y BARRIOS
Para los dirigentes vecinales, esta obra representa progreso y conectividad. Lizeth Zegales, presidenta de Barrio Gráfico, enfatizó su impacto social. “Es un aporte importante para el desarrollo de La Paz. Ahora los niños podrán ir a sus escuelas de forma más segura y rápida”, agregó.
La dirigenta de Alto Miraflores Centro, Miriam Hidalgo, se mostró emocionada y dijo que “es un sueño hecho realidad, gracias a los ingenieros y obreros que trabajaron en esta obra”.
Con el Puente de la Unión del Bicentenario, La Paz no solo gana una nueva vía de conexión, sino también una muestra tangible de cómo la infraestructura puede transformar la vida de sus ciudadanos. La obra, que simboliza el bicentenario del país, se erige como un recordatorio de que el progreso se construye, literalmente, paso a paso.


