LA PAZ, 21 mar (El Libre Observador) – El Gobierno de Bolivia desmintió este viernes cualquier tipo de vínculo con la autoproclamada nación de Kailasa, un Estado ficticio sin reconocimiento internacional que ha intentado establecer acuerdos territoriales con comunidades indígenas en el país.
En un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores aclaró que “el Estado Plurinacional de Bolivia no mantiene relaciones diplomáticas con la presunta nación ‘Estados Unidos de Kailasa’, que, además, no se encuentra reconocida como Estado por ningún otro actor de la Comunidad Internacional en el marco de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961”.
La declaración surge tras revelaciones sobre la firma de acuerdos entre representantes de Kailasa y comunidades indígenas de Beni y Pando.
Según los documentos, la ficticia nación habría ofrecido pagos anuales a cambio de arrendamientos perpetuos de hasta 390.000 hectáreas, con el propósito de establecer un sistema jurídico propio, controlar el espacio aéreo y operar con soberanía plena dentro del territorio indígena.

NACIÓN FICTICIA CON AMBICIONES REALES
Kailasa fue creada por el gurú hindú Nithyananda Paramashivam, quien enfrenta acusaciones de fraude y abuso en India. A pesar de carecer de reconocimiento oficial, la supuesta nación ha logrado infiltrarse en foros internacionales, incluso en sesiones de Naciones Unidas.
En Bolivia, su intento de consolidar presencia ha generado alarma. Aunque algunos líderes indígenas han asegurado que los acuerdos fueron anulados, otros sostienen que siguen vigentes.
Expertos y activistas han alertado sobre los riesgos que esto representa. Jhovana Morales, de la Fundación Tierra, y el dirigente indígena Adolfo Chávez calificaron los convenios como “inconstitucionales y peligrosos”, advirtiendo que atentan contra la soberanía nacional y los derechos de las comunidades indígenas.
El Gobierno boliviano ha reiterado que estos acuerdos no tienen validez legal y que tomará las medidas necesarias para evitar cualquier intento de cesión de territorio a entidades no reconocidas. Entretanto, la controversia en torno a Kailasa sigue encendiendo alarmas en Bolivia y otros países de la región.


