LA PAZ, 13 may (El Libre Observador) – El mandatario de Bolivia, Luis Arce, anunció este martes que declina su candidatura a la reelección presidencial en los comicios generales previstas para el próximo 17 de agosto, y exhortó a la unidad de la izquierda para enfrentar en las elecciones a lo que calificó como “el avance de un proyecto de derecha fascistoide”.
“Hoy doy a conocer al pueblo boliviano con absoluta firmeza mi decisión de declinar mi candidatura (…) Lo hago con la más clara convicción de que no seré un factor de división del voto popular y mucho menos facilitaré en la hora presente que se haga realidad un proyecto de derecha fascistoide con el cual se pretende destruir el Estado Plurinacional”, declaró Arce en un discurso televisado desde la sede del gobierno.
El anuncio se realizó a pocas horas del inicio oficial de la inscripción de candidaturas, previsto del 14 al 19 de mayo, en un clima de alta polarización política entre los sectores del oficialismo, dividido entre el bloque “arcista” que respalda al actual mandatario, y el sector “evista” que promueve la candidatura del expresidente Evo Morales (2006-2019).
ARCE DESAFÍA A MORALES
Durante su intervención, Arce instó a Morales a retirar su postulación, asegurando que su candidatura es inconstitucional debido a una sentencia del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) que prohíbe la reelección indefinida.
“Desafío al hermano Evo Morales a que también decline su candidatura para allanar el camino a la unidad popular”, afirmó el presidente.
Morales, que fue inhabilitado por el TCP a finales de 2023, no ha retirado oficialmente su postulación, mientras su entorno mantiene abierto el debate jurídico y político para habilitarlo. Arce reiteró que la división interna solo favorece a los sectores conservadores y neoliberales del país.

VÍA LIBRE PARA ANDRÓNICO RODRÍGUEZ
En su discurso, Arce también hizo un llamado al presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, quien recientemente confirmó su intención de participar en los comicios, instándolo a actuar con responsabilidad y en función de la unidad del campo popular.
Analistas locales interpretan que el mandatario podría estar dejando el camino abierto a Rodríguez como potencial candidato de consenso, aunque sin nombrarlo expresamente como su sucesor político.
Rodríguez, una figura joven con base sindical en el Chapare en el MAS, ha ganado proyección nacional en las últimas semanas y aparece en algunas encuestas como uno de los candidatos con mayor intención de voto en el bloque de izquierda.

MENSAJE A LAS ORGANIZACIONES SOCIALES
El jefe de Estado agradeció el respaldo recibido por parte de organizaciones sociales, alcaldes, legisladores y militantes del MAS-IPSP que lo proclamaron como candidato en más de medio centenar de actos públicos.
No obstante, aseguró que su prioridad es culminar su mandato y garantizar la estabilidad económica y política del país.
“Estoy dispuesto a aportar a la unidad programática y en el voto, con la frente en alto y de cara al pueblo”, sostuvo Arce, quien enfatizó que continuará enfocado en la gestión gubernamental y espera la aprobación de créditos externos en la Asamblea Legislativa, actualmente paralizados por disputas entre oficialismo y oposición.

ELECCIONES EN CONTEXTO DE FRACTURA INTERNA
Las elecciones del 17 de agosto se desarrollarán en un contexto de fractura dentro del Movimiento al Socialismo (MAS-IPSP) y de la oposición, que ha dominado la política boliviana desde décadas atrás.
El oficisliamo enfrenta una división interna sin precedentes entre las corrientes lideradas por Arce y Morales, mientras nuevas figuras buscan consolidar un espacio propio dentro del espectro progresista.
Hasta el momento, no se ha confirmado qué partido respaldará oficialmente la candidatura de Morales, en caso de insistir en su postulación, ni si el Tribunal Supremo Electoral aceptará su inscripción. Por su parte, Rodríguez podría postularse con el respaldo del MAS-IPSP o de una fuerza aliada como el Movimiento Tercer Sistema (MTS), liderado por Félix Patzi.

