LA PAZ, 26 may (El Libre Observador) — Un inesperado fallo judicial ha sacudido el tablero electoral en Bolivia al restituir la personería jurídica del Partido de Acción Nacional Boliviano (PAN-BOL), organización política que proclama como su binomio presidencial al expresidente Evo Morales y la exministra Wilma Alanoca.
La resolución, emitida por la Sala Constitucional Cuarta del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, revoca la decisión previa del Tribunal Supremo Electoral (TSE) que había eliminado a PAN-BOL del registro de organizaciones políticas habilitadas para las elecciones de 2025.
La sentencia responde a un amparo constitucional presentado por PAN-BOL luego de que el TSE anulara su personería por no haber alcanzado el umbral del 3% de votos válidos en los comicios de 2020. El fallo judicial ordena al TSE emitir una nueva resolución “debidamente fundamentada” y, según los dirigentes de PAN-BOL, obliga al organismo electoral a reconocer su habilitación plena.
“Hoy ha sido un día histórico. Se ha demostrado que la justicia divina y la legal pueden caminar juntas”, declaró la presidenta del partido, Ruth Nina, en un acto público en La Paz. Minutos después confirmó lo que era un secreto a voces: Morales será el candidato presidencial y Alanoca, su compañera de fórmula.

Pero el escenario legal y político es todo menos claro. Desde el TSE, el vocal Tahuichi Tahuichi Quispe advirtió que la resolución judicial no implica automáticamente que PAN-BOL esté habilitado para registrar candidatos, dado que el plazo de inscripción venció el pasado 19 de mayo. “No corresponde ampliar el calendario electoral”, señaló Quispe, a la espera de una decisión colegiada de la Sala Plena.
El equipo jurídico de PAN-BOL, sin embargo, sostiene que el registro de candidaturas fue entregado vía electrónica antes del vencimiento del plazo y que la restitución de la personería implica efectos retroactivos. “La acción de amparo tiene cumplimiento obligatorio y el TSE debe acatarla”, subrayó Nina. La batalla jurídica, así, parece apenas comenzar.
El expresidente Morales, por su parte, celebró el fallo como “una victoria del pueblo” y exigió al TSE que reconozca el registro del binomio. “Ahora corresponde que el TSE reconozca nuestras candidaturas para hacer efectiva nuestra participación en esta carrera democrática”, escribió el exmandatario en sus redes sociales.

No obstante, la eventual postulación de Morales enfrenta un obstáculo mayor: un fallo del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) de diciembre de 2023 que declara inconstitucional la reelección presidencial indefinida, tanto continua como discontinua. Esa decisión fue interpretada como un cerrojo definitivo a las aspiraciones del exgobernante, quien ya ejerció el poder durante tres mandatos consecutivos entre 2006 y 2019.
El conflicto pone en tensión a dos órganos clave del Estado boliviano: el Electoral y el Judicial. La colisión entre ambas instituciones puede escalar hacia una disputa mayor sobre la legalidad de las candidaturas y la legitimidad del proceso electoral en marcha.
Esta decisión deja en una pugna institucional con una figura de Morales que vuelve a polarizar el escenario y arrastra al país a un ciclo de controversia jurídica y movilización social.
Ya este lunes, organizaciones sociales afines al exmandatario comenzaron movilizaciones en varias regiones del país, exigiendo la habilitación de Morales y la renuncia del presidente Luis Arce, así como de las autoridades del TSE y del TCP. La tensión callejera aumenta y podría marcar el inicio de una campaña electoral convulsa, marcada por recursos legales, presión social y fractura política.


