LA PAZ, 27 sep (El Libre Observador) – El gobierno boliviano, a través de la viceministra de Comunicación, Gabriela Alcón, reafirmó este viernes que la inhabilitación de Evo Morales como candidato para las elecciones presidenciales de 2025 no es una decisión del Ejecutivo, sino una consecuencia de lo establecido en la Constitución Política del Estado (CPE) y las sentencias del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP).
Alcón hizo un llamado al respeto por el marco legal y ratificó la disposición del gobierno al diálogo, sin condiciones, ante las tensiones generadas por las movilizaciones lideradas por Morales y sus seguidores que buscan la habilitación del expresidente por encima de la legalidad.
“Lo más importante es el respeto a la decisión del pueblo boliviano y el gobierno no es quien inhabilita a Evo Morales, tenemos una Constitución Política del Estado, que ha sido aprobada por los bolivianos y que tiene que respetarse”, aseveró Alcón a los periodistas, sobre las intenciones del dirigente cocalero de habilitarse forzosamente como candidato para las elecciones presidenciales de 2025.

Esta apreciación ratificatoria de la portavoz gubernamental se pronuncia luego que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ratificó su postura de que la reelección indefinida no está permitida en Bolivia y que no es un derecho humano, al declarar como “inadmisibles” tres denuncias por supuesta violación de derechos humanos interpuestas contra el Estado boliviano.
Alcón subrayó que el artículo 168 de la Constitución, aprobada por los propios bolivianos, es claro: un presidente o vicepresidente solo puede ser reelecto una vez de forma continua, dejando así fuera de la contienda a Morales, quien ya ha ocupado el cargo en múltiples ocasiones.
Además, recordó que la sentencia constitucional de diciembre de 2023, establece que la reelección presidencial indefinida “no es un derecho humano”, postura que también ha sido ratificada por la CIDH.

A pesar de las crecientes tensiones, que han incluido amenazas de bloqueos de carreteras por parte de los seguidores de Morales, el gobierno ha mantenido abierta su predisposición al diálogo.
Alcón insistió en la importancia de resolver los problemas del país en una mesa de diálogo y no mediante movilizaciones que generan inestabilidad social y económica. “No necesitamos llevar al país al enfrentamiento, a la violencia o a la inestabilidad. Hay que pensar en el bienestar de la población”, añadió.
El jueves pasado, la facción liderada por Morales abandonó una mesa de diálogo convocada por la Defensoría del Pueblo. Sin embargo, las críticas de diversos sectores y de la opinión pública llevaron a Morales y a sus seguidores a suspender los planes de un bloqueo nacional de caminos, que debía comenzar el 30 de septiembre como parte de sus intentos para presionar por su candidatura.

